El acto sexual al que habitualmente, e incluso culturalmente, nos referimos cuando hablamos sobre sexo es, en realidad, el encuentro genital. Creo que bien vale la aclaración de que la sexualidad es un concepto mucho más amplio, que abarca también aspectos psicológicos, biológicos, sociales, culturales, afectivos, etc.
Esta acepción amplia de la sexualidad, me lleva a incluir entre los problemas sexuales de una pareja, conceptos tales como el amor, la confianza, el cuidado; la sensualidad, las fantasías, el contacto corporal (no genital); las creencias culturales, éticas, familiares; las crisis existenciales, e incluso temas como los derechos y la prevención.
- Monotonía en la intimidad sexual
La vida sexual de la pareja se ha vuelto monótona, rutinaria y predecible.
Sientes que la monotonía está provocando que el deseo de tener relaciones sexuales con tu pareja, se vaya apagando.
Las fantasías sexuales van ganando espacio, en detrimento de la corporalidad. - Pérdida de atracción física
¿Sienten que la atracción física de uno, o ambos, ha disminuido con el paso del tiempo? - Falta de intimidad sexual
Reducción o ausencia total de relaciones sexuales
¿La frecuencia de los encuentros sexuales se ha ido reduciendo hasta su totalidad?
¿Ya no existe prácticamente contacto físico de ningún tipo? - Sentimiento de desconexión luego de la llegada de un hijo
La pareja se siente como si tener un hijo, la hubiera desconectado emocionalmente, y no ha logrado reconectarse. - ¿Incompatibilidad sexual?
Gustos o necesidades sexuales, no son compartidos por los integrantes de la pareja. - Infidelidad
Uno considera que el otro le ha sido infiel. - Infertilidad
Dificultad para concebir hijos, que genera estrés emocional y conflictos en el vínculo.


